Recaudación tributaria de las provincias: ¿por qué es necesario avanzar hacia un sistema más justo y coordinado?

El nuevo informe del área de Finanzas Públicas y Desarrollo Económico del Instituto Ciudad analiza en profundidad la estructura de recaudación tributaria de las provincias argentinas. A partir de los datos de 2024, el trabajo pone el foco en uno de los temas más sensibles del federalismo fiscal argentino: la enorme dependencia de las provincias del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, la disparidad entre jurisdicciones y la necesidad de avanzar hacia un sistema más justo y coordinado.

Gráfico 1  – Participación de los recursos tributarios en recursos totales – en %

Fuente: elaboración propia en base a Dirección Nacional de Asuntos Provinciales.

El documento —que podés descargar al final de esta nota— fue elaborado por Federico Franzese y Santiago Battista, y ofrece una radiografía actualizada del sistema tributario subnacional. En un contexto de retracción de transferencias nacionales y reducción de la inversión pública, cobra aún más relevancia entender cómo se financian los gobiernos provinciales y qué margen de autonomía real tienen en la toma de decisiones.


Ingresos Brutos: el eje del financiamiento provincial

Durante 2024, las provincias recaudaron más de $23,3 billones por Ingresos Brutos, un impuesto que representa el 27% de sus recursos totales. Pese a su carácter distorsivo, sigue siendo el principal sostén financiero de las jurisdicciones para atender funciones esenciales como educación, salud, justicia, seguridad y obra pública.

Tabla 1 – Recaudación de Ingresos Brutos 2024

El informe recuerda que ya en el Consenso Fiscal 2017, se había intentado avanzar en una reducción progresiva de este tributo, especialmente para sectores productivos. Sin embargo, las tensiones fiscales y la falta de compensaciones adecuadas provocaron que las provincias retrocedieran en ese compromiso. Hoy, los intentos de reformas aisladas, sin un marco de coordinación interjurisdiccional, generan más incertidumbre que soluciones.


CABA, Neuquén y la heterogeneidad fiscal

Uno de los hechos estilizados más destacados del informe es la enorme disparidad en la capacidad recaudatoria entre provincias. Mientras que la Ciudad de Buenos Aires lidera con $1.840.928 per cápita en Ingresos Brutos, otras jurisdicciones como Santiago del Estero recaudan menos de un 7% de ese monto por habitante.

Gráfico 2  – Recaudación Ingresos Brutos 2024 per cápita – en $

Fuente: elaboración propia en base a Dirección Nacional de Asuntos Provinciales e INDEC

¿Qué explica estas diferencias? El documento señala factores estructurales como el grado de desarrollo económico, la concentración del sector financiero y corporativo en ciertas zonas, y el perfil productivo. Por ejemplo, provincias como Neuquén, Chubut y Santa Cruz tienen altos niveles de recaudación debido a la explotación de hidrocarburos.

La CABA, en particular, concentra las casas matrices de las principales empresas del país y gran parte del sistema bancario, lo que le otorga una posición fiscal privilegiada en el mapa argentino.


Más allá de Ingresos Brutos: CABA también lidera en otros tributos

El liderazgo fiscal de la Ciudad de Buenos Aires no se limita a Ingresos Brutos. También encabeza la recaudación per cápita en impuestos inmobiliarios y de sellos, superando ampliamente al promedio nacional y al resto de las provincias. Esto revela una asimetría estructural en la capacidad de generar recursos propios, que refuerza desigualdades preexistentes.


Sin coordinación, hay canibalismo fiscal

El informe cierra con una conclusión clara: sin un esquema de coordinación entre provincias, los anuncios de reducciones impositivas pueden derivar en un “canibalismo fiscal”, donde cada jurisdicción intenta ganar competitividad a costa de su sostenibilidad financiera de mediano plazo. Esto no solo afecta la previsibilidad para el sector privado, sino que debilita al conjunto del federalismo argentino.