Por Silvia La Ruffa
La ley que crea el Sistema Integral de Seguridad Pública de la Ciudad de Buenos Aires (Nº 5688) constituye la visión estratégica en materia de seguridad que las y los representantes del pueblo diseñaron y consensuaron para el distrito.
Es una legislación moderna que introduce varios instrumentos innovadores que fortalecen al Sistema de Seguridad. Entre ellos se destaca la obligación de que la Oficina de Transparencia y Control Externo de la Policía de la Ciudad publique un informe anual que de cuenta de todos los casos en el que el personal policial hace uso de las armas de fuego. Sin embargo, a casi 10 años de su sanción no se ha oficializado un solo informe. En diversas publicaciones he manifestado la necesidad de que se cumpla con este imperativo normativo (amén que es una obligación legal)
Al mismo tiempo podemos observar en la página del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) del Ministerio de Seguridad Nacional que desde 2020 se registran los casos de uso racional de la fuerza de parte de las fuerzas federales de seguridad. Así podemos saber que el 8,7% de los hechos registrados entre 2020 y 2024 sucedieron en la Ciudad de Buenos Aires.
De esos 436 eventos, el 58% ocurrió en momentos en el que el personal policial se encontraba realizando tareas de prevención seguido por situaciones en las que el propio personal era víctima de un robo o agresión (11%) o estaba actuando producto de intervenciones como auxiliar de justicia (9%). Sorprendentemente se observa que son agosto, septiembre y octubre los momentos en los que se registran mayor cantidad de hechos de uso de la fuerza siendo que en la Ciudad de Buenos Aires son los meses de más calor (de noviembre a enero) los que registran la mayor cantidad de homicidios dolosos y robos y hurtos en la última década.
En el 86% de los casos los oficiales que hicieron uso de su arma eran masculinos. La fuerza que más registros tiene es la Gendarmería Nacional (GNA) seguida por la Policía Federal Argentina (PFA)y la Prefectura Naval Argentina (PNA), sin intervenciones en el distrito de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Solo el 13,5% del uso de armas de fuego se dio en horarios fuera de servicio.
El registro no desagrega por Comuna para comparar esos casos con el comportamiento criminal general del distrito, pero brinda una primera visión del desempeño de las fuerzas federales de seguridad en la Ciudad. Un informe similar respecto del desempeño de la Policía de la Ciudad constituiría un insumo muy relevante para la evaluación general de la institución y de las estrategias de seguridad locales.
Asimismo, el registro del Ministerio de Seguridad Nacional indica que, en 22 de las 436 oportunidades, el uso del arma se realizó con fin de suicidarse. Si, a ese guarismo, sumamos que la propia ministra de Seguridad reconoció un incremento del 30% en los suicidios del personal de las fuerzas federales de seguridad, nos preguntamos qué se sabe respecto de la situación del personal de la Policía de la Ciudad ya que el bienestar policial debe ser un eje de toda política de seguridad. No es solo capacitación, equipamiento y logística lo que hace a un buen oficial de policía.
Cumplir la Ley es un requisito indispensable para hacerla cumplir. Espero que el Jefe de Gobierno en su calidad de responsable máximo del Sistema Integral de Seguridad Pública instruya inmediatamente a su ministro de Seguridad que ordene a la Oficina de Transparencia y Control Externo de la Policía de la Ciudad a cumplir con la ley y confeccionar ese informe. El ministro de Seguridad, personal policial retirado, comprenderá perfectamente la importancia de contar con esa información para mejorar diversos aspectos de la gestión policial y para realizar un seguimiento, junto al Defensor del Personal de la Policía de la Ciudad, de las condiciones laborales, sociales y de salud mental de sus subordinados/as.


