Fragmentación, juventud y los límites del discurso sobre los ‘derechos conquistados’
Parte 1 de 2 — Informe Eje Trabajo
Plan de Gobierno 2027 · iCiudad
Primera parte del informe de iCiudad sobre el Eje Trabajo, en el marco del Plan de Gobierno 2027 para la Ciudad de Buenos Aires.
Por Lic. Lara Gervai y Lic. Federico Baraghian
La Ciudad de Buenos Aires fue históricamente la jurisdicción más rica y desarrollada del país. Sin embargo, esa condición no la exime de los fenómenos que definen al mercado laboral argentino en las últimas décadas: fragmentación, plataformización e informalidad persistente. Este es el punto de partida del primer informe elaborado por iCiudad en el marco del Eje Trabajo del Plan de Gobierno 2027, un documento que apuesta a complejizar el debate público y a formular propuestas concretas de política pública a partir de la evidencia disponible.
El desafío radica en incorporar al Gobierno de la Ciudad en la discusión sobre el empleo porteño. Recurrentemente los últimos 20 años, el ejecutivo local se mantuvo al margen, delegando toda responsabilidad en el Gobierno Nacional, cuando en otras jurisdicciones los gobiernos provinciales son claves para planificar la oferta y la demanda laboral.
En este primer artículo describimos parte de los hallazgos que pueden encontrarse en el Documento de Trabajo completo adjunto.
Un diagnóstico que no puede ignorarse
El análisis de los datos de la Encuesta Trimestral de Ocupación e Ingresos (ETOI) del IDECBA revela una fotografía más compleja que la que circula habitualmente en el debate público porteño. La tasa de actividad y de empleo se mantienen relativamente estables a lo largo de los trimestres analizados, pero la desocupación protagonizó un salto significativo: desde el 4,3% en el cuarto trimestre de 2023 hasta un pico de 7,5% en el primer trimestre de 2024, sosteniéndose en valores elevados durante todo el período posterior.
La informalidad laboral, en tanto, se consolida como un problema estructural. Oscila entre el 27% y el 30% de los ocupados según el trimestre, lo que significa que aproximadamente 3 de cada 10 porteños que trabajan lo hacen sin acceso a la protección social correspondiente. A esto se suma una tendencia ascendente del pluriempleo —que alcanza entre el 11% y el 13% de los ocupados desde 2024—, señal de deterioro en los ingresos laborales y de estrategias compensatorias de los hogares en un contexto económico adverso.
| Quienes ejercen presión sobre el mercado de trabajo representaron el 18,9% de la PEA en el 2° trimestre de 2025 |
¿De quiénes hablamos cuando hablamos de ‘trabajadores con derechos’?
Una de las contribuciones analíticas más relevantes del informe es el ejercicio que permite precisar cuánto del universo laboral porteño se encuadra bajo la figura del asalariado formal no pobre. La respuesta es contundente: ese perfil representa apenas el 48,9% de los ocupados.
La otra mitad está compuesta por cuentapropistas con y sin aportes, asalariados informales, patrones y trabajadores familiares. Se trata de un universo heterogéneo que no solo se diferencia del sector asalariado formal en términos materiales, sino también identitarios: la dinámica actual del mercado habilita nuevas formas de entender y vincularse con el trabajo que distan de los modelos del siglo pasado. Cualquier estrategia de política laboral —y cualquier estrategia de comunicación política— que ignore a esta mitad tiene un problema de diagnóstico.
| Solo 1 de cada 2 trabajadores porteños es asalariado formal no pobre — el perfil al que apuntan los discursos sobre ‘derechos conquistados’ |
Los jóvenes: el grupo más vulnerable
El informe dedica un capítulo específico a la situación laboral de la población de 18 a 29 años, confirmando que se trata del grupo etario con los peores indicadores del mercado de trabajo porteño. El deterioro, sin embargo, no es homogéneo: se concentra con mayor intensidad en el segmento de 18 a 24 años.
Los datos son elocuentes. En el segundo trimestre de 2025, la tasa de desocupación para este grupo alcanzó el 23,8%, duplicando y en algunos períodos triplicando el promedio poblacional. A ello se suma que más del 50% de los jóvenes ocupados de este rango etario lo hace en condiciones de informalidad laboral. La barrera del acceso al primer empleo —expresada en el omnipresente requisito de ‘joven con experiencia comprobable’— opera como un mecanismo de exclusión que empuja a los jóvenes hacia inserciones precarias y desprotegidas.
Un dato emergente que merece atención especial es el crecimiento del cuentapropismo entre los más jóvenes: la participación de jóvenes de 18 a 24 años en esta categoría prácticamente se duplicó entre 2023 y 2025, pasando del 8% al 16,6% de los ocupados de ese segmento. La figura del emprendedor gana centralidad, pero ese avance se desarrolla mayoritariamente fuera de los márgenes de la formalidad: tres de cada cuatro jóvenes cuentapropistas de 18 a 24 años no realizan aportes al sistema de seguridad social.
Propuestas orientadas a la acción
El informe no se limita al diagnóstico. Para el segmento joven, se proponen tres líneas de intervención complementarias:
1. Centralización y reorientación estratégica de los CIL
Todos los programas de formación del GCBA se centralizan en la Dirección General de Empleo. Los Centros de Integración Laboral se alinean con la estrategia de desarrollo productivo de la Ciudad, adecuando la oferta formativa a las demandas reales del mercado de trabajo porteño.
2. Programa de Primer Empleo ‘Jóvenes para el Desarrollo’
Incentivos fiscales y monetarios para que MiPyMEs de sectores prioritarios contraten jóvenes. Toma como modelo la Ley N° 1.892 de inserción laboral para mujeres y la adapta para el segmento juvenil, articulando formación en CIL con incorporación efectiva al mercado formal.
3. Programa ‘Semillero Porteño’
Créditos a tasas preferenciales y plazos flexibles otorgados por el Banco Ciudad para financiar emprendimientos de jóvenes de 18 a 30 años residentes en CABA. Los proyectos seleccionados reciben acompañamiento especializado a través de convenios con universidades.
La segunda parte de este informe aborda la informalidad laboral en profundidad, la situación de los adultos mayores en el mercado de trabajo y los desafíos del trabajo en plataformas de reparto.


