Alquilar en Buenos Aires: tendencias y transformaciones recientes

Por Rosa Aboy

Los resultados definitivos del Instituto Nacional de Estadรญstica y Censos correspondientes al Censo Nacional de Poblaciรณn, Hogares y Viviendas 2022, junto con las elaboraciones de la Direcciรณn General de Estadรญstica y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA), permiten establecer que entre el 36% y el 37% de los hogares de Buenos Aires habitan en viviendas alquiladas. La ciudad constituye asรญ la jurisdicciรณn con mayor proporciรณn de hogares inquilinos del paรญs.

Una mirada de mediano plazo muestra ademรกs un crecimiento sostenido de esta modalidad habitacional. Mientras que a comienzos de los aรฑos 2000 aproximadamente uno de cada cuatro hogares porteรฑos alquilaba su vivienda, hacia 2024 la proporciรณn ascendรญa a mรกs de un tercio. Este incremento expresa transformaciones estructurales en el acceso a la vivienda urbana y plantea interrogantes sobre el acceso a la propiedad, el peso de los alquileres en los ingresos familiares y las nuevas formas de producciรณn y utilizaciรณn del parque habitacional.

Los datos cuantitativos abren una gran cantidad de preguntas: ยฟpor quรฉ aumenta la proporciรณn de inquilinos? ยฟcรณmo se compone ese grupo desde el punto de vista de sus edades, inserciรณn en la estructura productiva y de ingresos? ยฟlos inquilinos son predominantemente porteรฑos o tienen otra proveniencia? ยฟquรฉ instrumentos normativos regulan los alquileres en la ciudad? ยฟquรฉ papel tiene el mercado en la regulaciรณn de la oferta, cuรกles son sus dinรกmicas y lรณgicas de funcionamiento? ยฟquรฉ papel juegan arquitectos, ingenieros y desarrolladores?

Los resultados del Censo 2022 muestran que existen 1.615.300 viviendas para una poblaciรณn de 3.121.707 habitantes en la ciudad. [1]ย  Esta relaciรณn arroja un promedio de 1,93 habitantes por vivienda, es decir, menos de dos personas por unidad habitacional. El dato constituye un indicador significativo de las profundas transformaciones demogrรกficas, sociales y culturales que atravesรณ Buenos Aires durante las รบltimas dรฉcadas.

Los censos permiten observar una disminuciรณn sostenida en la cantidad de convivientes en las viviendas porteรฑas. Mientras que en 1960 el promedio era de 3,3 personas[2], descendiรณ a 2,9 en 1980[3] y a 2,5 en 2010[4]. En la actualidad, el promedio se ubica por debajo de las dos personas por vivienda. Esta tendencia se vincula con mรบltiples factores: el envejecimiento poblacional, la disminuciรณn del tamaรฑo de las familias, el aumento de hogares unipersonales, la postergaciรณn de la maternidad y las transformaciones en las formas de convivencia. Sin embargo, la reducciรณn del promedio de ocupaciรณn tambiรฉn plantea otros interrogantes vinculados con el funcionamiento del mercado inmobiliario. Una parte del parque habitacional permanece desocupada, tiene ocupaciรณn eventual o se orienta a modalidades de alquiler temporario. Asimismo, una proporciรณn significativa de viviendas es adquirida como reserva de valor. En consecuencia, la coexistencia entre demanda para alquilar y un importante stock de unidades vacรญas o subutilizadas constituye una de las principales tensiones del escenario habitacional porteรฑo contemporรกneo.

Con respecto a la composiciรณn social del universo inquilino, un estudio realizado por el Centro de Estudios Econรณmicos Urbanos de la Universidad Nacional de San Martรญn en 2022 seรฑala que el 44,8% de las personas inquilinas nacieron en la propia ciudad, el 32,3% en otras provincias argentinas y el 23,3% en otros paรญses. Estos datos muestran que el mercado de alquiler cumple un papel central tanto para la poblaciรณn local como para quienes llegan a Buenos Aires desde otras regiones del paรญs o del exterior.

Si en lugar de la proveniencia sociogeogrรกfica miramos la cuestiรณn generacional, en los รบltimos aรฑos tambiรฉn se verifica una disminuciรณn de la tendencia de las personas jรณvenes a independizarse tempranamente del hogar familiar. Lejos de responder a un cambio voluntario en las expectativas vitales, este fenรณmeno, que segรบn el periodista especializado Federico Poore afecta a 4 de cada 10 personas jรณvenes en Argentina, parece estar fuertemente condicionado por razones econรณmicas. En un artรญculo reciente, Poore sostiene que โ€œesta tasa viene en aumento. La dificultad es mayor para este segmento de la poblaciรณn en el que el nivel de informalidad supera el 57% (por encima del promedio general de la economรญa), lo que impide a muchos cumplir con los requisitos para firmar un contrato de alquiler, como la presentaciรณn de recibos de sueldo y otros ingresos demostrablesโ€[5].

Con respecto a la actividad constructiva en la Ciudad y de acuerdo con los datos oficiales reflejados en el รndice de Bienestar Urbano que anualmente elabora iCiudad, las superficies totales autorizadas por el GCABA para construir han descendido aรฑo a aรฑo, entre 2021 y 2024. Si seguimos la evoluciรณn de esas autorizaciones vemos que se aprobaron 4.048.507 m2 en 2021, 2.394.149 m2 en 2022, 1.873.212 m2 en 2023 y 1.747.846m2 en 2024. Esto muestra que el mercado de la construcciรณn, que en un 70% se orienta a las viviendas, viene inyectando menos nuevas unidades al mercado. A esto se suma que las nuevas inversiones se concentran en los barrios donde el precio de venta es mayor. De acuerdo con el รndice de Bienestar Urbano, en el mismo periodo 2021-2024, los barrios de Belgrano, Palermo, Nunez, Colegiales concentran valores altos de propiedad y a la vez, nuevos permisos de construcciรณn, en su mayorรญa orientados al segmento premium del mercado. En resumen, se construyen menos nuevas viviendas y en su mayorรญa no se orientan al mercado del alquiler local.

En este contexto, el acceso al alquiler se ha convertido en uno de los principales problemas urbanos y sociales de Buenos Aires. La combinaciรณn entre incremento sostenido de la demanda, insuficiente oferta de alquiler accesible, expansiรณn de los alquileres temporarios y utilizaciรณn de la vivienda como activo financiero contribuye a una creciente presiรณn sobre los precios. A ello se suma la debilidad histรณrica de las polรญticas pรบblicas orientadas a la creaciรณn de un parque de vivienda pรบblica destinado al alquiler, a diferencia de lo que ocurre en varias ciudades europeas donde existen mecanismos pรบblico-privados y cooperativos de regulaciรณn de precios y acceso habitacional. La situaciรณn plantea, por lo tanto, el desafรญo de avanzar hacia polรญticas urbanas integrales que articulen, incentivos a la oferta, mecanismos que favorezcan un uso socialmente mรกs eficiente del parque habitacional existente y regulaciones transparentes, estables y sostenidas en el tiempo.


[1] INDEC. Censo 2022. Cuadro 1.1. Ciudad Autรณnoma de Buenos Aires. Total de viviendas, viviendas particulares, por condiciรณn de ocupaciรณn, y viviendas colectivas, segรบn comuna. Aรฑo 2022.

[2] INDEC. Censo 1960. Censo Nacional de Poblaciรณn, Vivienda y Agropecuario de 1960.

[3] INDEC. Censo 1980. Censo Nacional de Poblaciรณn y Vivienda de 1980.

[4] INDEC. Censo 2010. el Censo Nacional de Poblaciรณn, Hogares y Viviendas de 2010.

[5] F. Poore โ€œIndependencia: 4 de cada 10 jรณvenes no logra irse a vivir soloโ€ en Una calle me separa. Cenital, mayo de 2026